
Agua de coco, arena, atardecer, viaje, paisaje, aventura, lectura, mar, descanso, sosiego, otros, pálpito, delicia, la nada, el todo... Sólo en lugares como éste te das cuenta de que el tiempo no se mide en horas ni la tranquilidad en silencio. Que la vida no es un reto sino un privilegio, y que la ausencia no es más que un atiborrado escaparate de alforjas vacías. Me declaro culpable de sentirme afortunada.
A Phu Quoc le entregué un sueño. Ahora, sólo ansío que alguna vez me devuelva el favor.


3 comentarios:
Sí señora, las mejores, y el texto, ains. Culpable? Disfruta y calla.
Lo dicho. El puto paraíso. Y vaya si lo disfrute!
M.
Increíble: texto, fotos, sentimientos.
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